Paisaje eléctrico (Parte II)

En las paredes hay figuras que continúan en movimiento.

Los caminos sin gente alargándolos, son líneas abstractas en el mapa de este o cualquier otro mundo.

Un sorbo de algún scotch en una noche con mucha niebla. Scotch que creo se lo robé a mi viejo, que a su vez le regaló alguien en una especie de ataque o de ingenuo agradecimiento.

Veo cabezas inclinándose ante lo obligado, y otras chocándose para que termine de parir una idea prefijada, para dar una lucha febril pero ineficaz.

Si las emociones te asaltan como una fugaz inspiración, déjalas que te absorban, tal vez te guste la vuelta.

Las colillas de los puchos, eso que te frena, están todas amontonadas; adquieren formas inexactas, hasta humanizarse y te sorprenden en tu putrefacción mental.

Situación: tu pulmón contraído y pudriéndose, y a vos ni te importa.

Las escenas se repiten sin hablar, sin sonido alguno, en dos colores pasteles, tediosos, intimidantes, asesinos.

De un momento a otro anterior. Se corta la magia, se percibe lo que no vendrá y ya nada te sorprende.

Ya no dejas que nada te sorprenda, ni tus palabras y su estaticidad, su anestesiada voluntad. Ni tus labios que se contornean en ellas, dándoles la muerte como espejo.

Aquellos colores pasteles, aquella canción “Blue in green”, quien sabe que se despertará cuando finalice la verdad sin ser dicha.

La verdad, nunca es una, tampoco son tantas, te insensibilizan y pierdes registro del humo original. Todas duelen, porque, tuya o de otro ser, todas conducen como la electricidad, como el amor, como escribir, como componer una canción.

Situación: la lluvia cae aunque el sol esté saliendo, sucede, sorprende.

Te devuelven con una tediosa paz, sales corriendo, huyendo hacia el lugar inseguro, a pelearte con la orilla del mar.

Cuando en el medio del mar te preguntas que haces ahí, te cuestionas tu propia mierda, la dejas salir, y tu olor te lleva al fuego inicial.

Te caes, diagramas como levantarte, tienes sexo con cuerpos calientes, cabezas vaciadas por uno mismo, bocas en silencio, nada para ver, risas falseadas o tal vez dibujadas con tus falsas alegrías.

Situación: miras desprejuiciado, te gusta lo visto y lo sentido.

Te levantas y otra vez a correr hacia el mar, desnudar el nervio, tirarse piedras en la fuente sin agua, en el mar eléctrico de estar. De estar en movimiento.

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2 comentarios

Archivado bajo Musicas

2 Respuestas a “Paisaje eléctrico (Parte II)

  1. ale

    me gusta mucho como tus palabras tomaron otro aire.

  2. Pingback: Paisaje eléctrico (Parte I) | unfuegodeadentro

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